No es que tengamos poco tiempo.
Es que perdemos mucho.Séneca, hace casi dos mil años
Nolvii nació en una empresa con varios negocios y un equipo grande. El problema no era el dinero: eran las cosas que se olvidaban. Necesitábamos ver todo en un solo lugar y recibir avisos a tiempo.
Los quipus andinos guardaban información en nudos de cuerda. Nolvii hace lo mismo con tus pendientes: nada se suelta hasta que se cumple.